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Mostrando entradas de 2016

Jugo de uva

"Todo es más bonito cuando el
tiempo aparece sencillo, sin 
complicaciones."
Manelander



El sol invernal me iluminaba el rostro; salían los rayos medio dorados de entre las nubes grises que cubrían la mayor parte del cielo. Al fondo podía escuchar la dulce voz de Lana cantando: "My pussy tastes like Pepsi Cola. My eyes are wide like cherry pie. I got sweet taste for men who're older, it's always been, so it's no surprise...". El viento había dejado de ser cálido, era fresco, porque estaba en un lugar en donde la mayor parte del año el clima era demasiado caliente. 
Me mecí un poco más. Estaba acostado en una hamaca colocada entre dos árboles, dos árboles enormes en un jardín enorme. Estaba solo, solo y mis pensamientos, como siempre. El viento de pronto me agitaba un poco el cabello ondulado y negro. Observaba las nubes pasar sobre mí. Esa tiene forma de... no tiene forma de nada, en realidad, pensaba seriamente. Era muy raro que encontrara forma a las nube…

La terapia y la cura

"Siempre es necesario un espacio que,
dentro de nuestra mente es nuestro, 
que nos contiene, nos soporta, nos
desarma y nos arma de nuevo, nuevos."
Manelander



La vida se vuelve insoportable por momentos, dolorosa, cruel, hostil, agresiva, hiriente; todos los calificativos negativos que se te vengan a la mente en este momento, querido lector. ¿Por qué? Muy sencillo; vivir es todo, todo lo bueno, todo lo malo y todos los puntos intermedios entre ambas cosas. Sin lo oscuro y doloroso la vida no sería vida, sin lo placentero y colorido la vida no sería, no existiría el vivir humano y todo su acontecer. Pero, no tan extrañamente, la oscuridad siempre es difícil de sobrellevar, de vivir. No hay humano cuerdo en el planeta que guste del displacer que la vida arroja a cada uno de nosotros constantemente, por lo menos no conscientemente. 
Vivir es placer y displacer, es blanco y negro, es dulce y amargo, es frío y calidez, es nada y es todo, es disfrutar y sufrir, eso es vivir. 
Existe un…

Desprenderse

"Se desprendió de mí una vez, entonces
todas las veces posteriores tuve la 
sensación de desprendimiento, aun 
cuando, en realidad, nunca existía
tal desprendimiento, pero yo lo sentía."
Manelander


Alguna vez, cuando niño, pude sentir los dolores de la ausencia, del abandono, de la locura de perder el amor del objeto amado, de perder al continente de nuestros afectos. Sin muchos detalles, puedo decirles que sufrí la ausencia paterna en cierto periodo de mi vida; no he encontrado en mi andar una angustia que se pueda comparar con aquella, una sensación de vacío que pueda ser más oscura que esa. No he encontrado un momento más terrible en mi vida que el momento en el que mi padre se marchó sin decir a dónde, sin saber por qué, sin saber si volvería, si vivía, si pensaba en mí. Por ahí de mis ocho o nueve años, prematuramente, supe lo que era una pérdida, un duelo y una ausencia. 
Los meses más oscuros de mi vida acontecieron en mi niñez. Dormía esperanzado en que quizá, de casualid…

Respetable Dr. Freud (II)

Respetable Dr. Freud:

Sé que han pasado varias semanas desde mi última carta, pero me he concentrado muchísimo en leer sus conferencias y textos. No puedo explicarle por este medio la emoción tan grande que me ha generado ser receptor de sus ideas y conocimientos. Tengo demasiadas cosas que quisiera preguntarle al respecto, pero lo mejor será que me concentre en algo menos abrumador para usted, pues seguramente todo el mundo le hostiga con preguntas sobre su método la mayor parte del tiempo. 
El núcleo central de esta carta es contarle sobre lo que me ha sucedido paralelamente al estudio de su teoría. Pareciera algo mágico, pues en la medida en la que voy comprendiendo lo que usted transmite a través de sus textos también voy conectando todo eso con situaciones de mi vida. Es increíble la manera en la que el estudio de su teoría me mueve por dentro los pensamientos y las emociones. ¿Qué opina usted al respecto? Una parte de mí quiere creer que no soy el único al que le sucede dicha c…

Cine para psicólogos: La pianista de Michael Haneke

"De ahora en adelante tú mandas. 
Si quieres golpearme, hazlo."
La pianista 


Ya desde que expresé que El cisne negro es mi película favorita, muy probablemente comiencen a notar que en esta sección del blog comienzo a publicar largometrajes que tienen una trama similar. Y es que La pianista me ha robado el aliento, pues su contenido psicológico es muy nutritivo. 
La pianiste (nombre original) es una película franco-austriaca de 2001 que fue dirigida por el austriaco Michael Haneke. Es un largometraje basado en la novela homónima de Elfriede Jelinek (Premio Nobel de Literatura 2004), protagonizado por la actriz francesa Isabelle Huppert en el papel de Erika Kohut. 
La pianista debe encontrarse forzosamente en la lista de los amantes del cine; su trama es psicológicamente asfixiante, retorcida y morbosa. Logro entonces compararla con Black Swan porque encontramos un asunto edípico bastante marcado entre la protagonista y su madre, una anciana demandante y agresiva. Además, podemos…

Un año escribiendo

Para ti, que has leído mis letras y me conoces a través de ellas... 

"Una vez que conocí la tinta y el papel
no pude parar, no pude detenerme; fue
una enfermedad que me invadió, una 
enfermedad que me hizo escribir hasta
el final de los días, hasta el final de mis
días."
Manelander


Mis queridos lectores, la verdad es que La tinta de Mane cumplió un año hace una semana pero no me percaté de ello y decidí que festejaría el aniversario hasta hoy. Decidí entonces escribir algunos textos para festejar con ustedes este camino que hemos recorrido juntos; ustedes leyendo cada texto y yo sintiendo sus ojos pasarse sobre mis líneas en el fondo de mi corazón de escritor. 
Escribir es mi aire, mi oxigeno, mi nutriente más esencial, es mi sexto sentido, la única manera que he encontrado para sobrevivir a mis guerras internas. Escribir es hacer de mis demonios algo menos destructivo; escribo para desahogarme, escribo para sentir más de lo que me puedo permitir cada día, escribo porque si no lo h…

Bestial

"La cama se vuelve una cámara de tortura
a veces, y se disfruta, y se ruega por más."
Manelander



No todos, pero algunos días, te levantas con una especie de espíritu poseyéndote desde el interior; se mueve silencioso entre tus entrañas, se desliza entre tu alma y tu piel y llega a tus oídos y te susurra cosas perversas e impropias. Intentas no hacerle caso pero es insistente; un fuego insoportable arde dentro y no tienes idea de qué sucede la primera vez. Llega la noche y todo se vuelve más oscuro de lo normal, tu piel se enciende en llamas cuando el otro apenas te ha rozado con la punta de los dedos. El espíritu aquel se apodera totalmente de ti y te transforma, te hace algo que no es humano, que es feroz, que está hambriento de piel, de dolor, de castigo; es retorcido, siniestro, bestial. 
Y resulta tan fácil incendiar al otro, cuando te toca se prende en llamas y no puede dejar de disfrutarlo, igual que tú.
Y aparecen sogas y otros objetos de metal y plástico que te encierra…

Vincular

"Un buen vínculo es una conexión que no
duele, que no angustia, que no desespera."
Manelander


Mis queridos lectores, ya sé que he estado algo ausente, pero en verdad les prometo que sentarme a escribir se ha convertido en un momento bastante espaciado; me ha sido difícil encontrar el momento para hacerlo de forma adecuada. Pero bueno, hoy quise hablarles de algo que ha estado en mi cabeza durante largo tiempo y que, casualmente, se ha colado entre mis conversaciones con bastante frecuencia. Hablar de vínculos afectivos ha sido un tema muy recurrente en mis días. Y es que hablar de vínculos afectivos o emocionales siempre es un camino sin fin. 
Las personas necesitamos hablar mucho de cosas que nos angustian, porque hablarlo una y otra vez nos hace conscientes, cambiamos las versiones, acomodamos las ideas, tomamos acción en algún punto. 
Vincular afectivamente es simplemente tener una relación con otro. El vínculo afectivo incluye emociones, pensamientos y acciones, pero result…

Atado

"Me cosí la boca con hilos de metal
para no poder abrirla, me corté la
lengua también, me até las manos
y encerré mis pensamientos en un
baúl."
Manelander



Tantas veces de sentir el rechazo, el dolor de esa herida que no terminaba nunca de curarse, tanto tiempo, tantos años, tanto esperando algo bueno, algo que pudiese ser una luz en toda mi oscuridad; esa es la vida de muchos de nosotros los humanos en ese trayecto en el que buscamos una sola cosa: el amor. 
Qué difícil ha sido encontrar el sendero correcto y, una vez ahí, mantenerse en calma. He desesperado antes y he estado a punto de destruirme; he intentado combatir las tormentas con mi intensidad y lo único que he logrado es, siempre, terminar muy herido. 
Cerré los ojos, me senté en el suelo, respiré hondo, exhalé y me quedé quieto. Arriba de mí una tormenta pasaba sin piedad, pero esta vez ni siquiera notó que yo estaba ahí y se alejó, y yo... yo pude sobrevivir esta vez.
No saber qué hacer, cómo reaccionar, hacia dónde dir…

Sexo con la muerte

"De mi mente retorcida salían litros
de lodo y brea; me bañé en ellos, 
me ahogué en ellos y atraje a otros
a mi reino sin luz."
Manelander


Ya dormía, eran las tres de la mañana. La temperatura comenzó a descender rápidamente y las cobijas no me eran suficientes para calentar mi piel. Sabía que llegaría, porque hacía eso cada año. Se apareció de pronto, en mi habitación, se metió entre las sábanas. Tenía una piel blanca, casi transparente, unos ojos negros como la noche sin estrellas y sin luna, y un cuerpo atlético. Llegaba solamente a tomarme; me arrancaba la ropa, me mordía y rasguñaba con sus uñas largas y descuidadas, llenas de tierra seca. Olía a humedad, a bosque, a lodo, a panteón. 
La muerte es bastante atractiva, es bastante masculina, es bastante... diferente.
Se puso entre mis piernas y me embistió monstruosamente mientras me observaba quejarme con sus ojos inundados de negrura, de vacío; disfrutaba tanto hacerme daño, llevarme hasta los límites de la vitalidad, acerc…

II.Todas mis luces: La mujer de magia

Para Angelina...

"Antes no sabía que podía obtener cosas
con solo desearlas hasta que ella llegó
a mi vida; descubrí el poder que había
dentro de mí."
Manelander



Ya estaba yo sentado en la mesa de siempre del café. Había encendido un cigarro para esperarla. El mesero siempre era amable conmigo, no sé si porque era amigo de su jefa o porque realmente era amable con todos los clientes. Nunca lo sabré. Pedí un té caliente de algo extraño, como siempre. El cielo estaba despejado, hacía calor pero un viento húmedo relajaba la piel. 
-Hola -dijo ella al aparecer frente a mí, con las gafas de sol puestas y una sonrisa de oreja a oreja. Siempre aparecía sonriendo, siempre con un polvo brillante detrás de ella, siguiéndola a todos lados, como las hadas de los cuentos. 
No teníamos mucho tiempo de conocernos, incluso nos habíamos conocido por otras amistades, una noche en un bar. Pero supe desde el principio que algo mágico decidió conectarnos instantáneamente; era una especie de movimiento d…

Lo alivioso

"Existen espacios vacíos que al ser
llenados con las palabras correctas
tienen un efecto alivioso." 
Manelander


Cada vez que la angustia se apodera de mí hago un berrinche del tamaño del mundo; todo pierde color, todo pierde sentido y comienzo a irritarme, a irritar a los demás. Hiperventilo emocionalmente para colapsar, creo en mi interior mis propias fantasías destructivas. Mi inconsciente se desata furioso por no poder obtener el cumplimiento de sus deseos más caprichosos y demandantes; es monstruoso y desde adentro crea, con su inmenso poder, una tormenta que primero nubla todos mis sentidos, todos los caminos posibles, me resta visibilidad. Después de dejarme encerrado en un punto específico, comienza a conjurar rayos y centellas que me aterran, me vuelvo vulnerable, me inunda el miedo. Está tan enojado por no permitirle hacer su voluntad que quiere lastimarme, castigarme, destruirme. Yo no sé qué hacer, soy inofensivo, no tengo poder sobre él; disfruta de mi dolor, es sád…

I. Todas mis luces: La mujer de fuego

Para Abigail...

"Yo sin la luz y el calor que ella irradiaba
me hubiese perdido, me hubiesen consumido
las tinieblas y el frío."


El mejor día para verla eran los domingos, porque por alguna razón, para ambos, era el día en el que la vida nos permitía descargar todas nuestras ansiedades y angustias. Por las tardes, en nuestro lugar favorito, un café con terraza para perdernos en el humo del cigarro y el aroma de agua caliente con granos que despertaban más nuestros sentidos. 
Apareció de pronto, como siempre lo hacía, como una explosión rápida y luminosa que probablemente siempre descendía de los rayos del sol; llegaba irradiando luz y calor, un calor que, sin que ella lo supiera, siempre me confortaba. Ella era un conjunto de pasión, arrebato y estridencia. Era como el fuego, de hecho, ella había nacido ahí, entre flamas, en el calor de un hogar iluminado por el sol eternamente. 
-¡Estoy harta! -dijo con los ojos en blanco y expresión de asco. Se sentó a la mesa en la que yo le…

La chica de las piedras

"Incluso la cosa más insignificante y pequeña
puede cambiarlo todo." 
Manelander



-¡Lárgate! ¡No tienes nada que hacer aquí! -gritaba lleno de rabia, quizá con él mismo, y con los ojos humedecidos. 
-Por favor, dame otra oportunidad -suplicaba el otro, de rodillas, abrazándolo por la cintura mientras recibía empujones y pequeños golpes. 
-¡Ya no te amo, entiéndelo! -gritó al fin-. ¡Vete ya! 
-¿Estás con alguien más, verdad?
-¡Sí! ¡Ahora fuera!
Se levantó del suelo, lo vio con coraje, con tristeza, lo vio con tantas cosas a la vez que el otro sintió como si la mirada de quien tanto lo amaba le golpeara el rostro y los pensamientos, y el corazón también; le hizo sentir pena y remordimiento. Dio media vuelta, abrió la puerta y se marchó, sin decir nada, pero sintiéndolo todo. 
Caminó hacia la avenida principal de la ciudad. Hacía frío, era media noche, domingo; algunas personas caminaban por ahí, pensando, ensimismadas en sus propios asuntos, con la mirada hacia el suelo de piedra…

Querer querer

"Nadie nace sabiendo amar, pero
nadie muere sin saberlo."
Manelander



Y es que de sentimientos podría escribir muchísimo, podría escribir siempre, sobre todo del amor, que aunque no lo conozco completamente, escribiría sobre él la vida entera, porque puedo imaginarlo, puedo crear una fantasía en la que el amor viene y me abraza y me llena de cosas buenas. 
Quiero querer pero no sé por dónde empezar, no sé hacia dónde, no sé con quién, porque siempre elijo mal, siempre me he de equivocar. 
Quiero querer, quiero amar pero no logro encontrar el comienzo del camino que se recorre al estar enamorado, y una vez ahí, si es que tengo suerte de encontrarlo, qué hacer si no conozco el rumbo, si he perdido la dirección de mis pasos; entonces pienso que quizá no esté solo y que otro me hará compañía y me guiará hacia alguna dirección. 
Quiero querer pero no sé elegir a quién, y muero de miedo, y vivo aterrado, porque temo equivocarme como tantas veces lo hice antes, esas veces en las que se…