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Mostrando entradas de febrero, 2016

2. Melancolía: ¿Y si me corto las venas?

Lee el capítulo anterior de esta historia AQUÍ

-Por favor, Andi, sabes que fue una estupidez, bebé, yo te amo...

-¡No me toques! 

-Bebé no hagas esto, yo te amo, ¡Andrea por favor!


La chica abrió los ojos justo en el momento en el que él salía detrás de ella, abrochándose los pantalones, sin camisa, con el escultural torso desnudo, caminando hacia la calle para alcanzarla entre la multitud. Había sido, sin lugar a dudas, la peor tarde de su vida. Lo amaba tanto, ese era el problema, que lo seguía amando a pesar de tener el corazón hecho añicos; era como si hubiesen traspasado su pecho con una lanza gruesa y larga, pero que la mantenía viva, con un dolor insoportable, sí, insoportable porque era como estar muerta en vida, en un limbo del que no podía salir a pesar de sus esfuerzos. 
La noche era bastante fría y Andrea se había quedado dormida en el sillón de la estancia, frente a la chimenea que le proporcionaba los últimos minutos de calor porque el fuego ya comenzaba a consumirse debido…

El retorno a la repetición y nuestra resistencia a sanar

"Los esfuerzos se volvieron insoportables, 
por más intentos que hice no pude 
contenerme y volví a aquello que me 
había hecho daño durante tanto tiempo."
Manelander


Queridos lectores, si pudiera yo contarles con precisión todos los detalles de mi vida creo que lloraríamos juntos en este momento, porque aunque intenté evitarlo el desamor llegó a mi puerta para quedarse, como siempre lo hace, un tiempo, como ese invitado indeseado que no se va aunque sabe que su presencia incomoda. Pero debo aprovechar estos momentos en los que mi permanente inspiración se convierte en algo más fuerte y, por desgracia o por fortuna, se oscurece y mis letras se tornan más amargas que nunca. A pesar de los sentimental de mi situación actual, he decidido hacer de este texto algo un poco más aterrizado y hablarlo profesionalmente, o por lo menos intentarlo. 
Repetir 
Como ya he mencionado en varios de mis blogs anteriores, escritos y artículos varios, como apasionado de la materia psicológica y psico…

1. Melancolía: Él no está

Veía cómo la gotera del lavabo de la cocina llevaba un ritmo constante que en vez de molestarla le relajaba. "Tac, tac, tac" sonaban las gotas al reventar contra el metal del fregadero viejo. Era una tarde fría y había decidido, además de ponerse su viejo suéter de lana que su abuela le había regalado hacía dos navidades, envolverse en una manta enorme que le proporcionara el calor suficiente mientras esperaba que la tetera de cobre en la lumbre hiciera hervir el agua para prepararse un café, con leche claro, y con tres cucharadas de azúcar, ni más, ni menos. 
El sol había descendido y ya se encontraba dejando los últimos rastros de su paso por el planeta, el cielo lo cubría con todas las nubes grises que fueron capaces de formarse en un par de horas y el viento sacudía los árboles fuera de la cabaña y azotaba las pequeñas ventanas de madera y cristal protegidas a la vista con delgadas cortinas de una tela vieja de color marrón, quizá descontinuada ya del mercado. 
-Andi -e…

Los senderos de la psicoterapia

"Me senté en el mueble aquel y 
el mundo comenzó a tener un 
sentido distinto, el mundo y 
las personas que lo habitan,
incluido yo."

Manelander



Últimamente he pensado mucho en el proceso terapéutico como parte de la vida cotidiana; todos aquellos lectores que sepan lo que es tomar psicoterapia podrán entenderme aún mejor. Creo que la terapia, con el tiempo, se va convirtiendo en parte medular de la vida, comienza a ganar terreno en todos los ámbitos, porque es ahí, dentro de la consulta, donde somos más nosotros, más auténticos, y de ese modo todo lo externo se acomoda con calma, sin apresurarnos. 
La terapia te da y te quita
Después de años de proceso terapéutico he hecho una especie de lista mental que me ayude a comparar el pasado con el presente; me he sorprendido bastante al darme cuenta de que la terapia no solamente me ha dado nuevos recursos, también me ha privado de algunas cosas. No es malo decir que la terapia te da pero que también, dentro de ese mismo proceso, te qui…

Cuando se odia al amor

"Lo odio, maldito, mil veces maldito; 
el amor me hace daño, me hace 
sufrir, no es para mí."

Manelander



¿En realidad odiamos al amor?, yo pienso que no; en realidad a quien se "odia" es a la persona que no cuidó el amor que le dimos, esa persona que nos lastimó, nos hizo daño a pesar de que le entregamos incluso más de lo que podíamos darle. Y es que el amor no puede ser odiado porque, piénsalo detenidamente, ese estado amoroso en el que te encontraste hace algún tiempo y que te hizo ser la persona más feliz del mundo fue una de las mejores cosas que pudo pasarte y en ningún momento lo odiaste, al contrario, deseabas que durara para siempre; eso es porque el amor no puede ser odiado, el amor solamente puede ser amado, aunque se escuche irritantemente extraño.

Creo yo que somos incapaces de hacernos responsables de nuestros propios sentimientos, es decir, de nuestras decepciones y duelos, y entonces tenemos que buscar a un culpable, además de la persona que nos ha las…

Irse

"Escapar no es una opción adecuada, 
a donde sea que vayas lo que te 
atormenta te seguirá; pero escapar
es un antídoto temporal que 
desesperadamente bebemos para
anestesiar el dolor." 

Manelander 


Estoy seguro que se han sentido con esas ganas de salir corriendo cuando la tormenta se avecina, porque salir corriendo es sinónimo de evitar la catástrofe, esconderse para no ver la destrucción inminente que una situación puede generar. Si lo han sentido entonces créanme que les entiendo perfectamente, más de lo que se pueden imaginar, porque huir a veces es inevitable cuando las sombras fijas su atención en ti para envolverte. 
Creo, queridos lectores, que huimos solamente por una sola razón: miedo. El miedo al dolor muchas veces nos obliga a irnos, ya sea física o emocionalmente. Y muchas veces, aunque suene extraño, huimos quedándonos, sí, así como lo leen, nos vamos de algo cuando decidimos quedarnos. En este caso pongamos el ejemplo de una pareja que nos maltrata psicológicamente…

Sobre tormentas y calma

"Uno puede tener calma, incluso
en medio de la tormenta más
devastadora y destructiva."

Manelander 


¿Dejar de escribir? ¡Nunca! Ni siquiera cuando la luz se vaya o el oxigeno se acabe; seguiré escribiendo en los momentos terribles y también en los más increíbles, porque uno no hace esto solamente en los momentos de estabilidad, al contrario, resulta que todo a veces fluye torrencialmente cuando la vida nos golpea de algún modo. Y digo esto porque últimamente me he percatado que escribir se ha vuelto un vicio del que no seré capaz de escapar jamás y, aunado a ello, gracias ti, querido lector, que me has seguido incansablemente en cada momento.

Hoy quise tomar un tiempo para sentarme frente a la computadora y escribir un poco sobre el tiempo que viene después de un instante tormentoso. Todos hemos atravesado por algo tormentoso, estoy seguro; ya saben, esos momento que lucen agresivos, dañinos y destructivos, esas situaciones que nos sacuden y se plantan frente a nosotros con una…

Fragmentarse

"Escuché como una de las grietas de mi
interior se extendía rápidamente como
cuando un cristal se rompe, y dolía, y
moría por dentro... otra vez."

Manelander 



Nos rompemos, sí, como tantas veces lo he dicho, nos rompemos de muchas formas, de muchas maneras, por muchos motivos, en diferentes momentos, y es normal, es necesario, porque romperse significa saber que seguimos vivos y que nuestro interior necesita ser reparado, renovado, atendido con urgencia a veces. Estas letras quizá sean las más oscuras y amargas que haya escrito; porque hay hoy un vacío que no puedo llenar con nada, solamente con dolor, ese dolor que se necesita para sobrevivir a las ausencias de algo que se tuvo pero que se ha ido. 
Pienso que romperse es producto de un trauma tan grande que nos daña por dentro, nos empuja a la locura, a la angustia, a la desesperación, a la tristeza, a la depresión, a todas las cosas que duelen y que nos quitan el sueño hasta que las lágrimas nos anestesian y nos inducen a un s…

"Querida Friducha II" - (Cartas a Frida Kahlo)

Querida Friducha: 


No sabes cuánto he pensado en ti, porque últimamente me he vuelto adicto a complicarme la existencia. El tiempo parece que se volvió en mi contra y tomar decisiones se ha vuelto la cosa más difícil del mundo, qué digo del mundo, ¡del universo entero!. Lo peor de todo es que pareciera también que siento que tengo una percepción siempre distinta de todo, que veo todo diferente, que siento todo diferente a los demás y eso, querida mía, me consume, esa sensación de no estar en el mismo camino que los demás, en la misma frecuencia. 
Me voy, me voy lejos de aquí, escapando de todo y de todos en el fondo, por eso me marcho, porque he agotado cada instante en este lugar y ahora puedo ver más cosas malas en la lista, más malas que buenas y no puedo permitirlo. Mi vida ha llegado a un fondo lúgubre y aterrador que por poco me destruye hace unos días, un sabotaje que pudo haber sido fatal, una falta de responsabilidad que me desbarata casi por completo. Estoy más vulnerable qu…