martes, 8 de marzo de 2016

Escribir es como respirar

"Para poder valorar un resultado 
debiste crear un conjunto de factores
que al final se convirtieran en algo
importante. Toda creación es un 
proceso lleno de luz y oscuridad."

Manelander



Estoy intentando hacer de mi blog algo un poquito más personal, en donde ustedes puedan ser algo más que mis lectores. Quisiera también considerarles compañeros de vida a distancia, gente que logre sentir lo que intento transmitir a través de las letras. Es por ese motivo que escribo esta entrada con la ilusión de compartirles una parte importante de mi vida, algo que ha tomado una fuerza impresionante los últimos meses; escribir historias en mi caso ha tenido un apartado especial que utilizo solamente en ciertos momentos y, aunque muchas cosas siempre vienen a mi cabeza, todo el tiempo, no me atrevo a llevar todas al papel. Considero que para comenzar a escribir una historia siempre es necesario algo esencial antes de comenzar, y eso es pasión, ese enamoramiento desbordado que te haga escribir hasta finalizar, escribir hasta "parir" un libro completo que te deje satisfecho, parir un hijo literario. Porque quienes escriben no me dejarán mentir cuando digo que cada texto es como un hijo que se cuida y se procura, que se ama y se conserva en la mente y en el corazón toda la vida.

A pesar de que he dedicado tiempo a algunas historias, el día de hoy puedo decir que existe una que se ha ganado todo mi amor y toda mi atención; me he dedicado tanto a construirla que en este momento en el que casi pongo el punto final, después de revisar y revisar, una y otra vez, algo dentro de mí no puede dejar de agradecerle a cada una de las letras que yo mismo escribí, porque sin ellas mi vida tendría un sentido completamente distinto, quizás más oscuro, más triste, menos fructífero. Esta historia me ha salvado, literalmente, de muchas cosas que han sido difíciles para mí, porque en ella he encontrado un consuelo que no puedo recibir de nadie más.

Podría extenderme muchísimo con respecto a este asunto de escribir, pero lo único que puedo agregar en este momento es que uno escribe porque lo necesita en realidad, también es un gusto, un talento, un pasatiempo de repente, pero quienes realmente amamos plasmar nuestras ideas y pensamientos en el papel sabemos en el fondo que escribir es una necesidad básica, como comer o respirar, sin las letras enfermaríamos, moriríamos. Espero de verdad algún día poder hacer publicidad de esta mi primera novela, sustentada en una historia dramática y romántica, ácida y amarga, cómica y depresiva; espero algún día poder recibir una crítica de todos ustedes para ser mejor escritor y, sobre todo, mejor ser humano.

Si amas escribir nunca dejes de hacerlo; escribe todo el tiempo, en el café, en una servilleta, en la computadora, en un diario, en un cuaderno, en las orillas de los periódicos, en tu teléfono celular, escribe siempre sin parar, en tu cabeza, mientras duermes, escribe aunque no tengas lápiz ni papel, escribe con los dedos sobre un cristal empañado, sobre una mesa cubierta por el polvo, sobre la nieve, sobre la arena en la playa, escribe siempre.

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