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Mostrando entradas de abril, 2016

Antes de dormir

"La vida parece más difícil unos
minutos antes de dormir."

Manelander


Pensemos un momento en todas aquellas noches que parecían insoportables únicamente por el hecho de ser noches, de estar solos en nuestra habitación, solos y al mismo tiempo acompañados por nuestros pensamientos, esos pensamientos que nos torturan exactamente unos minutos antes de quedarnos dormidos. ¿Te ha pasado? ¡Pero claro que sí! Si únicamente preguntaba por mera propiedad. A todos nos ha acontecido aquel encierro mental al que nuestros pensamientos nos someten un tiempo pequeño antes de que nuestros ojos se cierren y abandonen el mundo tangible para sumergirnos en lo onírico. 
Me pregunto qué sucede siempre que vamos a nuestra habitación, nos recostamos, a veces muy agotados, y al apagar la luz las preguntas comienzan a aparecer repentinamente, una tras otra, sin parar: ¿cuándo tendré que pagar la factura del internet?, ¿apagué la luz de la cocina?, ¿qué puedo escribir mañana para el blog?, ¿será pueda …

La inspiración mía

"La inspiración llegó a mí desde
el momento en el que mi madre se
enteró que me había concebido,
desde entonces la inspiración no
me ha abandonado un sólo día."

Manelander


Mientras me preparaba un té de menta en mi cocina, escuchaba en la televisión un debate sobre la homosexualidad entre un pastor cristiano, un periodista, una chica lesbiana y un representante de la iglesia anglicana. Eran tan devastadores los argumentos del pastor cristiano que agradecí tanto estarme preparando el té porque un asco repentino me invadió a causa de las palabras de aquel hombre. Después, cuando me senté al escritorio nuevamente, observé la televisión y retuve en mi cabeza algunas frases como "los homosexuales son una depravación pecaminosa", "la santa biblia dice que...", y la peor de todas: "¡la biblia contiene la verdad absoluta!". Debo confesar que lejos de sentir algún tipo de enojo lo único que vino a mí fue una sonrisa provocada por aquellas palabras tan trastor…

7. Melancolía: De corazones rotos

Lee el capítulo anterior de esta historia AQUÍ

-Lo lamento mucho, pero la vida sigue, Andrea -dijo Emiliano sentado en el sillón de la sala.
Llovía torrencialmente afuera y Emiliano se había empapado en el trayecto de su camioneta a la puerta principal. Andrea le había abierto invadida por el llanto, roja del rostro, despeinada, como una demente ansiosa por volver reales sus alucinaciones. 
-¡Tú qué sabes! -gritó la chica de pie frente a la chimenea, dándole la espalda a Emiliano-. A veces... -dijo con voz calmada y con la mirada perdida en el fuego- a veces quisiera que todo esto terminara y morirme. 
-¡Qué estupidez! -exclamó él soltando una carcajada burlona-. No tienes idea de lo que dices, Andrea. 
-No necesito comprenderlo, solamente quisiera acabar con mi vida y ya. 
-Bueno... y qué te detiene -preguntó el chico con la intención de hacerla recapacitar a través de una confrontación bastante hiriente de su realidad-. ¡Hazlo! Si eres tan cobarde para huir de tus problemas, hazlo e…

Angustia y psicoanálisis

"La angustia no debe ser eliminada, 
la angustia debe ser comprendida."

Manelander



Hace unos días asistí a un taller sobre casos clínicos y experiencias de psicoanalistas y me encontré con un tema que se me quedó grabado en la cabeza como un casete repetitivo que se adhiere a la mente hasta que le des forma a través de las letras. Una Doctora hablaba sobre la angustia en la vida humana y abordaba perspectivas psicodinámicas muy interesantes, aunque ese no es el punto crucial; se mencionaba pues, que las personas erróneamente piensan que acudir a consulta es acudir a la tan solicitada "cura". Se piensa que el analista es una especie de mago que alejará las tristezas y las penas para que podamos tener una vida más feliz y placentera (que es algo que se hace en muchos enfoques terapéuticos). La realidad es que el analista funcionará como un acompañante, como una ayuda a descubrir las verdades de nuestra realidad interna, y queridos lectores, todos sabemos que la verdad …

Cosas de escritores

"Me corté sin querer con la página
de un cuadernillo que usaba para
escribir una historia; un líquido 
negro comenzó a escurrir de mi 
dedo. Aproveché el momento; 
empapé la pluma de un ganso en
mi herida y comencé a escribir
otra historia en una hoja en blanco."

Manelander



¡Por dios santo! El tictac del reloj me empujaba a escribir más y más. Debí haber quitado ese reloj desde hace mucho tiempo. "Mañana mismo lo tiraré a la basura", pensé. No podía despegar los ojos de la pantalla. Había comenzado a escribir esta nueva historia desde hacía ya varios días y todo iba fluyendo de maravilla hasta ese momento de la tarde en el que mi última decepción amorosa se me vino a la cabeza; no era la primera vez que aquello me aturdía, no señor, de hecho me pasaba bastante seguido pero por fortuna siempre había podido hacer ese pensamiento a un lado cuando de escribir se trataba. 
"Es que es tan reciente, o sea, no se cumplen ni siquiera tres meses aún desde que...". Ya ni siq…

Aquello que vuelve

"Es inevitable el retorno de las cosas, 
como es inevitable respirar o comer
o enamorarse."

Manelander 



Todo vuelve de algún modo, mis queridos lectores. La vida es un conjunto de destinos que se mueven y se entrelazan de indescifrables maneras, es por ese motivo que para que todo tome su lugar adecuado siempre será necesario que algunas cosas en nuestra vida que alguna vez se hubieron marchado vuelvan a nosotros por algún motivo importante. No todo en el camino debe retornar, no necesariamente, porque hay cosas que no pueden nunca ser como fueron antes o simplemente reaparecerse fácilmente un día. 
Los últimos días pensaba en aquellas cosas que en algún momento de mi pasado me fueron arrebatadas en contra de mi voluntad (refiriéndome a asuntos emocionales en este caso), todo aquello que amé o deseé y me lo quitaron de las manos de formas crueles y despiadadas, tajantemente sin importar si las grietas en mi corazón se extendían todavía más. Algunas de esas cosas han reaparecido…

Cuando el amor no es amor

"Siempre terminamos hablando
de la misma cosa, siempre 
terminamos hablando del amor..."

Manelander 



Mis queridos lectores, ya saben que mi tema favorito siempre ha sido el terreno de los afectos, de las emociones, de todas aquellas cosas que nos hacen humanos y nos diferencian de los animales. En este caso quise detenerme ante una pregunta que un lector me hizo hace unos días y que me dejó pensando con perplejidad; él dijo algo así como: "¿por qué no llamamos al amor simplemente sexo?". No puedo describirles la cantidad de cosas que pasaron por mi cabeza en ese instante. Mi respuesta sin duda fue una cosa parecida a: "¿por qué habríamos de llamarle sexo al amor si son dos cosas totalmente distintas? no logro comprender...". Y no logré comprender aquella pregunta hasta varios días después de pensar y pensar al respecto. Entendí entonces que precisamente aquella cuestión es uno de los problemas más grandes que sobreviven sobre la existencia de la humanidad; co…

La bruja; terroríficamente cautivadora.

"-¿Te gustaría conocer el mundo?
-¿Qué es lo que quieres de mí?
-¿Puedes ver el libro ante ti? Remueve 
tus vestimentas.
-No puedo escribir mi nombre. 
-Yo guiaré tu mano..."

"La bruja" 




Al fin, después de esperar tanto, tuve la oportunidad de ver "The Witch" (por favor, no me pregunten dónde porque la respuesta resulta bastante complicada). Debo informar que el género de terror es uno de mis favoritos y esta vez, gracias al talento recién expuesto de Robert Eggers, pude apreciar una verdadera obra de arte bajo este género. 
En principio no les daré muchos detalles, pues el estreno del largometraje aún no es total alrededor del planeta, no por lo menos en los países en donde la película podrá, con autorización, llegar a las salas de cine. Lo que sí podemos recalcar con mucho énfasis es la premiación de "La bruja" en el Festival de Cine de Sundance este 2015, en donde recibió el premio como el largometraje con mejor dirección en la categoría de drama es…

6. Melancolía: ¡Déjame en paz!

Lee el capítulo anterior de esta historia AQUÍ

Ir y venir, subir y bajar, momentos buenos y otros pésimos; en eso se resumía la vida de Andrea. No encontraba la estabilidad necesaria para tener paz y tranquilidad. No podía quejarse de los buenos momentos que había pasado los últimos días con Emiliano; él tenía este humor que le pintaba el día y le arrancaba los grises que la rondaban en cada momento, pero no era suficiente, no podía conservar una sonrisa por mucho tiempo, y es que eso ocurre cuando el corazón está roto; quisiéramos que todo sanara rápidamente, pero la realidad es que siempre tomará tiempo, un tiempo en el que la desesperación nos morderá cada vena, cada minuto, cada respiro; la melancolía es eso con exactitud, la vida de Andrea era pura y simple melancolía. 
-Te lo di todo, ¿por qué? -se preguntaba una y otra vez en su cabeza. Ese ¿por qué? que no logra tener respuesta, por lo menos no una que nos satisfaga. Y el origen de aquella pregunta más bien siempre era un recla…

Repulsión a lo homosexual

"Pero quién fue el que decidió 
por nosotros, quién tuvo el 
valor y la osadía de vivir
nuestra propia vida en
nuestro lugar."

Manelander 



Los últimos días, por algún motivo, han estado llegando a mí varias publicaciones escritas y videos que hablan sobre la homosexualidad y, la gran mayoría, generan un debate entre algunas creencias religiosas y los asuntos de orientación sexual. No tengo mucho que decir porque si así fuese escribiría eternamente y aún así no sería suficiente para anular los ideales que se oponen a la diversidad de género. Así retomando aún más seriedad, me parece que la libertad y el amor son las palabras clave que deberían sustentar cada suceso que acontece en este planeta. 
Creo que en asuntos de homosexualidad nos encontramos bastante atrasados, psicológica y emocionalmente, en principio; ya ni siquiera vamos a mencionar lo sociocultural y lo político legislativo. En principio porque pareciera que "lo homosexual" ha generado conflictos innecesarios…

El discurso como cura

"Entendí mucho tiempo después que
el silencio provocaba que todo aquello
se acumulara en mí de algún modo hasta
tener la sensación de estallar en mil pedazos."

Manelander


Después de haber escrito un texto sobre "La cama como cura" (bastante apegado a la comedia que de pronto ronda en mis escritos) decidí centrarme en un asunto que está más apegado a la realidad psicológica, y no es que descarte a las camas como parte dela cura, pero esta vez quisiera profundizar en lo que podría llamarse "tratamiento"; aquello que funciona como parte de un proceso que tiene como objetivo principal aliviar y mejorar a una persona. 
Y es que las penas son un mal constante que nos aqueja desde el momento de nuestro nacimiento (ya hablo sobre ello en "El trauma"), pero es de este modo como podemos asegurar que debiera existir entonces una manera de aliviar dichas adversidades. Siempre habremos de encontrar una forma de resolver o sobrellevar los males de la vida y, queri…

Desencanto

"Todo era perfecto hasta que 
llegaron las nubes y cubrieron
el sol, se llevaron la luz consigo,
me apagaron, me oscurecieron."

Manelander



Mis queridos lectores, en días recientes he estado pensando demasiado en aquellos momentos en los que la magia que un día llenó nuestras vidas se termina, se acaba de tajo y dejan de flotar estrellas a nuestro alrededor; es ese momento justo en el que la venda cae de nuestros ojos y aterrizamos de golpe contra el suelo de la fría y seca verdad. 
El desencanto es ese sentimiento que llega de repente, sin previo aviso, se mete en nosotros y nos grita desde adentro: "se terminó". Y hablando específicamente, como casi siempre, sobre relaciones de pareja, el desencanto siempre tiene este disfraz oscuro que le abre la puerta al dolor y a la tristeza; creo que puedo visualizarlo como el momento justo en el que un corazón se rompe, exactamente en el momento en el que sientes como las cosas que amabas se esfuman como el humo de un cigarro. a…

"Querida Friducha III" - (Cartas a Frida Kahlo)

Querida Friducha: 


Perdóname por no haber podido enviarte una carta las últimas semanas, he estado tan atareado, por dentro y por fuera, que sentarme a escribir se ha vuelto una odisea. Creo que la vida me está probando de algún modo poniéndome obstáculos para sentarme a hacer lo que tanto amo hacer en esta vida: escribir. Ahora, como ya te platiqué en mi última visita a tu hermosa casa azul, vivo muy cerca de ti, aunque no por esa razón dejaré de escribirte, querida mía. Sabes bien que este medio es mi favorito para contarte algunos detalles de las cosas que me suceden.
Todo ha sido un revoltijo tremendo. Mi corazón aún no se recupera de la última pérdida y no encuentro consuelo completo en nada. La vida se ha vuelto un sube y baja constante al que no puedo ignorar, pero, debo aclarar, que aunque tengo mis ratos de melancolía, la vida no ha perdido su color, incluso puedo decir que estoy disfrutando demasiado mis nuevos ciclos y también me alegra estar poniendo cierto orden a dos que…

La cama como cura

"Después de tantas penas
solamente deseaba hundirme
en ese espacio rectangular.
Desde ahí todo parecía más 
fácil."

Manelander


No sé ustedes, mis estimados lectores, pero yo siempre corro a mi cama cuando una pena me embarga, un día difícil me atormenta o el cansancio emocional hace de las suyas. Porque ese espacio tan nuestro, tan delicioso, es el lugar perfecto para que los ánimos se recuperen. La cama es un espacio personal que siempre está dispuesta a abrazarnos, consolarnos y ayudarnos a reponer fuerzas. 

-La cama y las penas del corazón
Y es que no es una novedad que siempre que sufrimos una ruptura amorosa, el único objeto que nos recibe, a nosotros ya nuestras lágrimas, es nuestra deliciosa cama. Así entonces pareciera que la cama y sus almohadas nos contienen y nos dejan vaciar nuestra tristeza sobre ellas. Es un símbolo de nuestra soledad, de esa que es necesaria para curar las heridas internas. Cuántas veces no pasamos días enteros tirados sobre la cama, llorando y pensa…

5. Melancolía: El espacio intermedio

Lee el capítulo anterior de esta historia AUÍ

Tenía los audífonos puestos y había decidido escuchar toda la tarde esa música depresiva en inglés que hacía que las lágrimas derramaran imparables, como fuentes inagotables de agua. Estaba sentada en la cama, con la cabeza y la espada pegadas al respaldar; observaba su imagen reflejada en el espejo frente a ella y podía verse destruida, fea, descuidada. Tenía ojeras gigantes y su cabello parecía un estropajo para limpiar el piso del baño; su belleza seguía ahí pero estaba tan opacada por su tristeza que no podía reconocerla, no podía reconocerse. 
- Es impresionante -se decía en sus adentros-. Cómo una persona puede hacerte pedazos en un segundo... 
Andrea pensaba en la fragilidad humana como un defecto. -Dios debió equivocarse, y conmigo mucho más. Soy más frágil que una hoja de papel sumergida en agua... -se repetía por dentro. Y es que aunque habían pasado los días seguía sintiéndose rota e incompleta. La cosa era que sabía que un día s…