lunes, 16 de mayo de 2016

Alocución a la homofobia

"Era un caos interno, 
una guerra, un asco,
un conflicto dentro
de cada uno de los
que no podían 
aceptar lo diverso."
Manelander



Estaba cansado de escuchar tanta barbarie en aquellos debates sobre la homosexualidad en donde participaban sacerdotes o pastores. No podía comprender cómo era que argumentos tan repulsivos entraran en acción en algo tan serio como el tema en cuestión. Me molesté tanto que comencé a escribir una especie de discurso dedicado a ese tipo de personas.

No necesitamos su perdón, porque no hemos cometido un crimen.
No necesitamos su lástima, porque no nos hemos denigrado.
No necesitamos su consuelo, porque nuestra vida no es un pesar.
No necesitamos sus oraciones, porque no creemos en el "Dios" al que ustedes adoran.
Es repugnante su insistencia por llamarnos contranaturales,
pecadores, enfermos, cuando los enfermos son ustedes con su odio,
sus prejuicios, sus intentos terribles por desbaratarnos y fragmentarnos;
pero sepan bien que cada día somos más fuertes, más conscientes, 
más auténticos, más nosotros. 

Me detuve un momento para pensar en todas aquellas personas a las que la homofobia les ha arrebatado la vida y no pude evitar liberar una lágrima y un suspiro por todos aquellos a los que nunca conocí pero que me tocaron con su ausencia. Comencé a pensar en aquellos que viven en lugares siendo perseguidos, juzgados, agredidos, asesinados; algo me inundó de coraje y pena, tristeza. 

Nos arrebatan la vida solamente por ser "diferentes".
No encuentro maldad más grande en este mundo que 
pueda compararse con esa crueldad. No encuentro
explicación que pueda detener mi tristeza por
todos aquellos que no pueden ser libres, no pueden
ser ellos, no pueden ser... 
Y no solamente aquellos que persiguen y asesinan, 
también aquellos que desprecian y señalan. 

El amor es amor, en cualquiera de sus presentaciones
auténticas y sanas; lo es todo. El amor es ciego y 
te atrapa sin fijarse en detalles, te arrebata,
te arrastra sin tu consentimiento. El amor es neutro,
no es ni rosa, ni azul, ni de ningún color, porque
el amor es de todos los colores y al mismo tiempo
de ninguno. 

Me sentí orgulloso de ser quien era en aquel momento, me sentí fuerte, me sentí acompañado por todos aquellos que eran como yo. Agradecí el apoyo y el amor de mis padres y deseé que todos aquellos que son rechazados encuentren algún día la luz que ilumine su oscuridad; la familia es importante, pero no es parte esencial para seguir viviendo, y si eres rechazado, léeme bien: tu vida sigue sin ellos; no desesperes. Nada nos hace más fuertes que el dolor, y en ocasiones habrá que sacarle provecho a toda adversidad. No hay personas en el mundo más valientes que nosotros; adoradores de los cuerpos similares, adictos a todo lo diverso, a todo lo distinto, a la tolerancia, al respeto, al amor... adictos al amor. 

Saldremos de nuestros armarios, 
con la frente en alto, orgullosos de lo que somos,
ansiosos por demostrarnos de lo que somos capaces.
Enfrentaremos cualquier dedo apuntándonos y nos reiremos.
Lucharemos, gritaremos, viviremos como humanos comunes
les guste o no, porque nuestra genial existencia sobre
este planeta les pinta la vida de un color que ustedes no
poseen. 

No a la transfobia.
No a la bifobia.
No a la lesbofobia. 

NO A LA HOMOFOBIA


(NOTA IMPORTANTE: Estimados lectores, atendiendo un poco más mi pasión por la escritura y por mi profesión: la psicología, he decidido atender peticiones para hablar sobre temas de los que a ustedes les gustaría que yo escribiera o diera mi opinión. Con gusto atenderé sus sugerencias y peticiones en la medida de mis posibilidades; de la misma forma si desean recibir algún consejo pueden escribirme al mail: mane.landerpi@gmail.com o si no es necesaria la privacidad o el anonimato entonces pueden dejarme todo en los comentarios de cualquiera de mis textos. Saludos y gracias por su amable atención.)

Twitter & Instagram: @tintademane
Tumblr: manelander (La tinta de Mane)

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