martes, 10 de mayo de 2016

El componente

"Confundimos las piezas, 
confundimos a las personas,
confundimos los caminos;
nos reflejamos y creemos
haber acertado."
Manelander



Estaba una tarde tomándome una taza de té en una cafetería, de noche, escribiendo algunas cosas en mi desgastado cuadernillo. Se sentaron dos mujeres jóvenes en la mesa frente a mí; sus risas eran estridentes y se burlaban de las personas que pasaban de vez en cuando frente a la terraza del lugar. Las dos mujeres eran muy atractivas y llevaban encima ropa y accesorios medianamente caros, de marcas promedio. Las observé desde mi soledad, le di un sorbo a mi taza de té y una parte de mí se vio reflejada por un segundo, por un solo segundo. Alguna vez había conocido a una persona así, estridente, con mucho por fuera pero nada por dentro, con una carga tan grande que contagiaba a quien estuviese cerca de su visión del mundo ácida y desgastada. Me vi ahí, sentado en la otra mesa, siendo alguien que no era, haciendo algo que no quería, viviendo una vida que no era mía para resultarle agradable a otros que no me necesitaban en sus vidas; viviendo una mentira. Comencé a escribir mis ideas en el papel. 


Hay en la vida dos tipos de piezas importantes: los complementos y los componentes. Los primeros representan a aquellas personas que llegan a tu vida para establecerse prácticamente para siempre, de una u otra manera, permanecen ahí, sin hacer escándalo, sin hacer mucho ruido; llegan, te abrazan, se hacen notar cuando es necesario, son un apoyo que no necesita recordarte nunca su importancia, simplemente están ahí, la mayor parte del tiempo sin que notemos mucho su permanencia; es como si pasaran desapercibidas y solamente aparecieran ante nuestros ojos cuando es necesario, pero siempre se sabe, y se da por hecho, que están ahí, sin más explicaciones; simplemente han embonado perfectamente en nuestras vidas, nos han complementado con su existencia. Por otro lado están los componentes, que aparecen haciendo un espectáculo bastante atractivo para ti y para todos los demás; se trata de piezas brillantes, de esas que traen consigo fuegos artificiales y música incluida. Un componente es precisamente eso, una parte esencial para tu vida porque su destino es enseñarte algo de algún modo, pero sin que te complemente, sin que permanezca como las otras piezas, pues una vez cumplida su misión en tu vida un evento disolverá por completo cualquier lazo que pudiesen haber creado juntos, sin importar el tiempo o lo grande de sus muros, todo se esfumará como el humo del cigarro, en un abrir y cerrar de ojos. 

El complemento es distinto a ti y te regala sus diferencias para crear un "algo" nuevo, el componente se mimetiza contigo y te mimetiza con él, se hacen una misma cosa, una cosa que no durará para siempre; es algo efímero, algo falso, una treta de la vida, un engaño. 

La existencia de las piezas componentes es esencial, es necesaria para poder crecer, para poder madurar. Siempre en la relación componente se segrega un veneno que ambos se inyectan en las venas silenciosamente hasta matarse por dentro para poder romper el lazo que les unía. La destrucción con los componentes es gigantesca y, por lo general, atrae a otras piezas que interfieren con la finalidad inconsciente de adueñarse de los componentes ahora separados para poder crear su propio "algo" con ellos porque alguna cosa necesitan "componer" en sus vidas y por lo tanto "el componente" les es necesario. 

"El componente existe para componer algo, para enseñar algo, para dar una lección de vida, y después... después ya no hay nada más."

Las personas nos vemos reflejadas en nuestros componentes, nos unimos a ellos de maneras insanas, hirientes y falsas. Algo pasado se intenta reparar a través del componente; estamos con personas que nos lastiman y nos lesionan sin entender por qué, ¿por qué no podemos alejarnos? ¿por qué no podemos terminar con el asunto?, es muy simple, porque aún necesitamos ese componente, lo necesitaremos hasta el momento en que una lección haya sido aprendida, hasta que algo haya madurado en nosotros, hasta que ya no lo necesitemos más. Nadie puede destruir un lazo componente, excepto ellos mismos. Se puede vivir ya sin ellos, se puede avanzar sin ellos porque lo bueno que se necesitaba ya se tuvo, ahora servirán de componentes para alguien más. Y tú, ¿has tenido componentes o has sido el componente de alguien?

Me levanté de la mesa, sonreí al pasar frente a las chicas que reían sin parar y dejé una parte de mí ahí con ellas; una parte que en vez de té toma whisky y que en vez de escribir habla de la vida de los demás. 

(NOTA IMPORTANTE: Estimados lectores, atendiendo un poco más mi pasión por la escritura y por mi profesión: la psicología, he decidido atender peticiones para hablar sobre temas de los que a ustedes les gustaría que yo escribiera o diera mi opinión. Con gusto atenderé sus sugerencias y peticiones en la medida de mis posibilidades; de la misma forma si desean recibir algún consejo pueden escribirme al mail: mane.landerpi@gmail.com o si no es necesaria la privacidad o el anonimato entonces pueden dejarme todo en los comentarios de cualquiera de mis textos. Saludos y gracias por su amable atención.)

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