jueves, 16 de junio de 2016

Otra vez homofobia

"Encendimos una vela en la noche más oscura, 
nos abrazamos y lloramos el dolor de nuestros
hermanos. No hubo sonrisas, ni fiesta, ni 
arcoiris..." 
Manelander



Ni siquiera he tenido la fuerza para poder enterarme de la noticia completa y a fondo, ni siquiera he podido detenerme a indagar a profundidad ¿por qué? ¿qué fue lo que sucedió?. Lo único que he podido hacer es lanzar mis buenos deseos al viento, como luces que se elevan mágicamente por los cielos, en medio de nuestro llanto, del lamento de nuestro "grupo", de nuestra comunidad. Lancé mi pena y mis ansias por un mundo mejor que este, que es hermoso pero que podría ser muchísimo más; las lancé como conjuros en noche de luna llena, añorando tolerancia y respeto para todos los que simplemente amamos, para quienes intentamos día a día ser auténticos. 

La tristeza de la pérdida me embarga, pero aún más que nuestra pérdida me inunda la tristeza por un mundo lastimado, un mundo que arrastra a algunos a la desgracia irreversible y miserable del odio y la destrucción, un mal que solamente grita por el amor que nunca fue recibido y que rompió a aquellos transgresores en tantos pedazos que les fue imposible repararse y, en medio de su incurable enfermedad del alma, decidieron destruir a otros.

Entiendan algo, personas homofobicas, pues es esencial; estamos hartos de sus odios estúpidos, de su intolerancia, estamos cansados de la iglesia y de los extremistas, estamos exhaustos de ustedes y de su mundo pequeño lleno de sinsabores; en verdad, créannos, no es nuestra culpa lo mal que les ha ido, lo reprimidos que ustedes puedan estar y que no sean lo suficientemente valientes para vivir la vida siendo ustedes mismos, en cualquier aspecto que les acomode, en verdad nos apena mucho, pero no es nuestra culpa ni nuestro problema. ¡Dejen de juzgarnos! ¡dejen de humillarnos! ¡dejen de matarnos! vivan su vida, arreglen sus cosas, peleen por su libertad interna y busquen la felicidad propia, a nosotros... a nosotros simplemente ¡déjennos en paz! A pesar de lo terrible que se han comportado las personas homofobicas, a pesar de lo hartos que podamos estar, ¡no dejaremos de luchar por un mundo tolerante! 

No dejo de sentir un vacío interno al pensar en aquellos que se marcharon en medio de un acto tan violento que el mundo incluso, para mí, gira más lento de tristeza. Dedico estas letras a todos los hermanos homosexuales que perdieron la vida en el terrible crimen de Orlando; nos encontraremos en otro momento, en otras vidas, en otros tiempos, en otro mundo, uno en donde todos aprendan a convivir y a amarse unos a otros. 



(NOTA IMPORTANTE: Estimados lectores, atendiendo un poco más mi pasión por la escritura y por mi profesión: la psicología, he decidido atender peticiones para hablar sobre temas de los que a ustedes les gustaría que yo escribiera o diera mi opinión. Con gusto atenderé sus sugerencias y peticiones en la medida de mis posibilidades; de la misma forma si desean recibir algún consejo pueden escribirme al mail: mane.landerpi@gmail.com o si no es necesaria la privacidad o el anonimato entonces pueden dejarme todo en los comentarios de cualquiera de mis textos. Saludos y gracias por su amable atención.)

Twitter & Instagram: @tintademane



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