lunes, 4 de julio de 2016

Cine para psicólogos: Misery de Stephen King

"La verdad no es realmente más
extraña que la ficción, digan lo
que digan."
Misery


Bueno, pues ha tocado el turno de hablar sobre esta gran película del cine de terror; un género bastante curioso que logra sorprendernos en ciertos momentos con obras de arte como esta. Misery es una de mis películas favoritas, debo confesar, pues aunque adoro el cine de terror, esta película en especial combina perfectamente dos de mis pasiones: el cine y las letras. No quisiera profundizar mucho en la sinopsis del filme; estoy seguro de que la mayoría sabrá que se trata de una brillante adaptación del libro homónimo Misery, del maestro del terror: Stephen King. No he tenido la oportunidad de leer aún la novela, pero estoy seguro de que cuando lo haga me llevaré un sabor de boca igual o mejor que cuando vi su adaptación a la pantalla grande. 

Misery logra atraparte a través de la tensión, de esa que te ata de principio a fin con una buena historia.

Misery nos relata la historia de Paul Sheldon (James Caan), un exitoso escritor que tiene un accidente y es rescatado por una enfermera llamada Annie Wilkes (Kathy Bates) que vive en una cabaña y posee los conocimientos y las herramientas médicas para sanar las heridas, algo delicadas, del que es su escritor favorito, casualmente. Es yo pienso en esta "casualidad" en la que la historia comienza a envolvernos, pues todo comienza a lucir "habitualmente aterrador". Annie cuida a Paul mientras las personas cercanas al escritor comienzan a preocuparse por su repentina desaparición e inician su búsqueda. La trama comienza a oscurecerse cuando la amable Annie tiene destellos hostiles y le pide, después de leer la última novela romántica publicada de Paul, que escriba una nueva novela en la que reviva al personaje principal de la saga literaria: Misery Chastain; Annie, furiosa, obliga a Paul a escribir una continuación convincente para que su ídolo ficticio vuelva a la vida. Es ya en este punto del largometraje en donde Annie hace evidente su obsesión por Paul y sus libros y, además, declara a él tenerlo secuestrado. 

Annie Wilkes es el personaje perfecto que retrata excelentemente a la locura y a la obsesión. 

El personaje interpretado por la excelente actriz Kathy Bates fue tan perfecto que llevó a la interprete a ganar el Oscar como mejor actriz en 1990, al igual que el Globo de Oro en la misma categoría. Annie posee ese vacío inmenso que se llena con locura, y es eso precisamente lo que la hace un ser atractivamente aterrador, típico de Stephen King. No se trata de un antagónico deseoso de ocasionar daño o de un personaje sediento de venganza, no, Annie Wilkes es el producto de un deterioro antiguo que fue vaciándole hasta arrastrarle a buscar algo con que llenar, patológicamente, todos sus abismos y ausencias; Annie Wilkes es el constante intento de reparar angustias inmensas, culpas y remordimientos asfixiantes, soledades frías y, por supuesto, afectos rotos y torcidos. La señorita Wilkes forma esta especie de simbiosis forzada y maquiavélica con su ídolo, en donde le obliga a necesitar de ella y de sus cuidados. Ya para averiguar el desenlace les recomiendo a todos aquellos que no han visto tan exquisita película que corran en este momento y lo hagan. 

Misery puede provocarnos, en conclusión, una tensión prolongada que, con el tiempo, se convierte en una especie de repulsión hacia la antagonista y, a la vez, una pena inmensa por su lamentable situación emocional, una que es tan común en el mundo real que mencionarlo aquí resulta mil veces más aterrador que hablar sobre una "ficción" del maestro Stephen King. Dirigida por Rob Reiner, Misery es, sin duda alguna, una película digna de analizar por los amantes de la psicología. 


(NOTA IMPORTANTE: Estimados lectores, atendiendo un poco más mi pasión por la escritura y por mi profesión: la psicología, he decidido atender peticiones para hablar sobre temas de los que a ustedes les gustaría que yo escribiera o diera mi opinión. Con gusto atenderé sus sugerencias y peticiones en la medida de mis posibilidades; de la misma forma si desean recibir algún consejo pueden escribirme al mail: mane.landerpi@gmail.com o si no es necesaria la privacidad o el anonimato entonces pueden dejarme todo en los comentarios de cualquiera de mis textos. Saludos y gracias por su amable atención.)

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