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Mostrando entradas de agosto, 2016

Dios es bisexual

"El mundo es tan diverso como
su creador."
Manelander


- ¿Y por qué no? -me pregunté en mi interior mientras observaba uno de esos canales cristianos (es real, existen canales de televisión dedicados completamente a hablar de Dios y su palabra) que veía por morbo de vez en cuando. En el programa que transmitían en ese momento se podía distinguir a un hombre de traje que se hacía llamar pastor y un montón de personas que se balanceaban con los ojos cerrados y las manos hacia el aire mientras la música (una especie de rock cristiano) inundaba con un volumen exagerado cada rincón del enorme salón en el que se encontraban. 
¿Y por qué no? Si ellos dicen que Dios hizo a todos a su imagen y semejanza, por qué no habríamos de considerarlo bisexual entonces, si él lo es todo, ¿no es así?
Mientras observaba caerse al suelo a algunos de los presentes en el masivo evento aquel cada vez que el pastor les tocaba la frente, una parte de mí se convencía más de que a Dios le gustaban las mujeres,…

Ya no te quiero

"Se me acabó el amor, 
se me acabaron las ganas,
se me acabó el sentir, 
el latir por ti."
Manelander



Me senté en un café del centro, ya de noche, mientras veía a las personas caminar en la calle empedrada; algunas apresuradas, otras pensativas y algunas otras de la mano, enamoradas, casi cubiertas de miel, rodeadas de una luz, esa que es propia del enamoramiento en su punto más alto. Las farolas iluminaban la calle e intentaban darle un toque romántico a mi noche a solas, el frío era penetrante y me acomodé la bufanda y el abrigo, me froté los brazos con las manos cubiertas con mis guantes de piel negra, exhalé y un vaho se esparció frente a mí y se disolvió de inmediato. 
"Y dejé de sentir un día, de sentirte. Me desperté y ya no había más amor para ti, ya no tenía nada más que darte porque te lo había dado todo ya."
Observé a una pareja que estaba sentada casi frente a mí; ella sonreía, eran jóvenes, no más de veinte años. Comencé a imaginarme a mí, a recordarme amánd…

Lo incestuoso

"La prohibición existe porque 
hay un deseo en el fondo que 
busca detener."
Manelander


Comencé a leer hace una semana un texto de Sigmund Freud llamado: "Tótem y tabú"; el texto inicia con un escrito titulado El horror al incesto; Freud hace una exhaustiva investigación con respecto a la prohibición del incesto en las tribus australianas en donde se considera incestuoso, no solamente a las relaciones inadecuadas con personas que poseen lazos sanguíneos, sino también a las personas que pertenecen al mismo clan, individuos que pertenecen al mismo tótem (animal, elemento natural o planta que rige la moral de cada clan).

Dentro del psicoanálisis encontramos el término "incesto" como una constante; Freud hace una referencia crucial en el complejo de Edipo, en donde surge un deseo hacia la madre y nacen sentimientos hostiles hacia el padre en etapas tempranas del desarrollo. 
Toda la teoría psicoanalítica nos hace cuestionarnos al respecto y, créanme que para mucha…

Exhausto

"Exhausto es el amor no correspondido;
te cansa el corazón, el alma, el cuerpo
y la vida entera."
Manelander


Nada puede ser para siempre, ni siquiera las ganas de amar a alguien; el cariño se evapora cuando el otro no otorga algo en retribución. Porque esperamos algo, siempre lo hacemos, decir que no hay que esperar nada a cambio es engañarse, es vivir en la mentira; esperamos siempre algo del otro, está en nuestra naturaleza emocional y psíquica el deseo de ser correspondidos, de que el otro nos ame, de que nos otorgue placer y satisfacción. 
Siempre desearemos una parte del otro, una que sea nuestra, que nos haga sentirnos dueños de algo que antes no era nuestro, algo que no pueda pertenecer a nadie más; así nacen los apegos, tan dolorosos, pero tan comunes en la vida humana. 
Dar sin recibir provoca un cansancio interno del que no podemos escapar. No ser correspondidos nos desgasta, nos consume, porque nos vaciamos totalmente sin recibir algo que compense nuestro desprendimien…

El primer amor

"El primer amor es eso que todos tenemos,
 disfrutamos, pero que por algún motivo
 nunca podremos conservar."
Manelander



Mis queridos lectores, he estado pensando los últimos días sobre el primer amor. Estoy seguro de que al leer "primer amor" la imagen de una persona se aparece en su cabeza, se dibuja en su mente un rostro, un nombre, arrastrado por su memoria al presente, quizá desde un baúl de recuerdos refundido en nuestro cerebro desde hace muchísimos años. El primer amor merece un texto sencillo pero no por ello poco importante. 
El amor que llega primero es el más puro porque llega a llenarnos cuando estamos vacíos, es el más doloroso porque nos desgarra por primera vez el alma, pero la anestesia de la inexperiencia nos alivia de inmediato.
Hay amores simples, sin complicaciones, sin dramas, sin sangre corriendo a nuestros pies constantemente; por lo general esos amores son los primeros, los que llegan anunciándose como el principio de un largo, larguísimo recorr…

Brooklyn y su dulce romanticismo

“Sentirás tanta nostalgia que te querrás morir, 
y no hay nada que puedas hacer al respecto,  salvo aguantar. Pero lo harás, y no te matará.  Y un día saldrá el sol. Quizá no lo notes de inmediato, pero será esa sensación. Y luego te darás cuenta de que estás pensando en  algo más, en alguien que no tiene ninguna conexión con el pasado. Alguien que es  sólo tuyo. Y te darás cuenta de que aquí es donde está tu vida.” "Brooklyn" (2015)
Mis queridísimos lectores, al fin he podido sentarme a escribir sobre esta encantadora película que, continuando con lo mejor que he visto en el año, ha estado aguardando en mi lista de entradas para el blog desde principios de año, después de verla participar dignamente en las nominadas al Oscar como mejor largometraje. Particularmente, Brooklyn se encuentra en mis tres primeros lugares de la lista de nominadas; es mi tercera favorita después de Room y The Revenant, increíblemente arriba de la gran triunfadora Spotlight, y ahora les explicaré el porqué.…

Contigo yo...

"Me quedo aquí, me duermo aquí,
despierto aquí, sueño aquí, todo
aquí... contigo."
Manelander


Pasaba de media noche y no podía dejar de pensar en él, en sus manos, en sus labios, en su sonrisa. Me levanté de la cama y tomé uno de mis diarios y comencé a escribirle una carta, una de esas que nunca serán enviadas pero que funcionan para descargar todo el tormento interno. 
Ya estás demorando demasiado, demasiado en verdad, en salirte de mi cabeza, de mis pensamientos; pero te tengo una noticia: no quiero. Así es, no quiero que te vayas, no quiero olvidarte, no quiero que me dejes, no quiero perderte. Te conservo y te conservaré para siempre y por siempre, porque contigo yo soy otro, soy nuevo, soy diferente, contigo yo puedo vivir, puedo sonreír, contigo yo respiro y soy feliz. 
Inhalé profundo, observé por la ventana y vi al viento, sí, lo veía siempre, porque uno puede verlo cuando las hojas de los árboles se mueven, ese es él y yo siempre podía verlo. Recordé la última vez que …