miércoles, 10 de agosto de 2016

El primer amor

"El primer amor es eso que todos tenemos,
 disfrutamos, pero que por algún motivo
 nunca podremos conservar."
Manelander



Mis queridos lectores, he estado pensando los últimos días sobre el primer amor. Estoy seguro de que al leer "primer amor" la imagen de una persona se aparece en su cabeza, se dibuja en su mente un rostro, un nombre, arrastrado por su memoria al presente, quizá desde un baúl de recuerdos refundido en nuestro cerebro desde hace muchísimos años. El primer amor merece un texto sencillo pero no por ello poco importante. 

El amor que llega primero es el más puro porque llega a llenarnos cuando estamos vacíos, es el más doloroso porque nos desgarra por primera vez el alma, pero la anestesia de la inexperiencia nos alivia de inmediato.

Hay amores simples, sin complicaciones, sin dramas, sin sangre corriendo a nuestros pies constantemente; por lo general esos amores son los primeros, los que llegan anunciándose como el principio de un largo, larguísimo recorrido emocional en nuestra vida. Me parece que el primer amor es aquel con el que nos ilusionamos por primera vez, nos vemos casándonos, con hijos, una casa bonita y un perro jugando en la alberca con los niños mientras preparamos hamburguesas y bebemos cerveza con los amigos; es una pena que el primer amor, irónicamente, cause una ilusión tan grande y termine por no cumplirse, en la mayoría de los casos, no en su totalidad. 

El primer amor es aprendizaje; nos enseña cómo amar, cómo querer y cómo perder eso que se ama y superar dicha pérdida. 

Después del primer amor vendrán más, a veces muchos más, hasta que uno sea verdadero y, por qué no, permanente. El primer amor no necesariamente es el definitivo y marcará la pauta a nuestra "paleta de colores" en el amor; sí, el primer amor es el comienzo de nuestros matices emocionales y amorosos, el primer amor es el primer color con el que se pinta nuestro corazón, creemos que después de él ya no hay nada, que después de él no necesitamos a nada, ni a nadie; si pudiéramos adivinar el futuro nos enteraríamos, graciosamente, de que el primera amor es una pequeña muestra de todo lo que está por venir; lágrimas por llorar, placeres por probar, sonrisas que mostrar, alegrías que irradien más luz que el sol y pérdidas tan dolorosas que harán sentirnos que aquel primer amor no es nada, aunque lo será todo, será nuestra base, nuestro principio como amantes, como objetos de deseo amoroso. 


(NOTA IMPORTANTE: Estimados lectores, atendiendo un poco más mi pasión por la escritura y por mi profesión: la psicología, he decidido atender peticiones para hablar sobre temas de los que a ustedes les gustaría que yo escribiera o diera mi opinión. Con gusto atenderé sus sugerencias y peticiones en la medida de mis posibilidades; de la misma forma si desean recibir algún consejo pueden escribirme al mail: mane.landerpi@gmail.com o si no es necesaria la privacidad o el anonimato entonces pueden dejarme todo en los comentarios de cualquiera de mis textos. Saludos y gracias por su amable atención.)

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