miércoles, 2 de noviembre de 2016

Sexo con la muerte

"De mi mente retorcida salían litros
de lodo y brea; me bañé en ellos, 
me ahogué en ellos y atraje a otros
a mi reino sin luz."
Manelander


Ya dormía, eran las tres de la mañana. La temperatura comenzó a descender rápidamente y las cobijas no me eran suficientes para calentar mi piel. Sabía que llegaría, porque hacía eso cada año. Se apareció de pronto, en mi habitación, se metió entre las sábanas. Tenía una piel blanca, casi transparente, unos ojos negros como la noche sin estrellas y sin luna, y un cuerpo atlético. Llegaba solamente a tomarme; me arrancaba la ropa, me mordía y rasguñaba con sus uñas largas y descuidadas, llenas de tierra seca. Olía a humedad, a bosque, a lodo, a panteón. 

La muerte es bastante atractiva, es bastante masculina, es bastante... diferente.

Se puso entre mis piernas y me embistió monstruosamente mientras me observaba quejarme con sus ojos inundados de negrura, de vacío; disfrutaba tanto hacerme daño, llevarme hasta los límites de la vitalidad, acercándome cada vez a su mundo, y justo cuando estaba yo a punto de cruzar la línea y morir él me dejaba en paz. Terminó con media sonrisa y me dio un beso que me supo a lo que sabe el agua de un río, una manzana demasiado madura, el café frío, a té de hierbas raras, a tierra, a nada. 

Se vende el alma para obtener cosas placenteras, se sacrifica, se eligen momentos de dolor para tener momentos de placer; la vida se explica de ese modo.

Nunca decía nada después, solamente me observaba, se levantaba y desaparecía entre las sombras. Yo sabía que pasaría un año para que volviera a tomar lo que quería de mí. Teníamos un pacto él y yo; desde hacía cientos de años él volvía para poseerme y así dejarme vivir eternamente. Tenía yo más de doscientos años y aún me veía como un chico de veinte, despertaba envidia y demasiadas emociones en otros. Había visto morir a toda mi familia, a todos mis grandes amores, a todos mis amigos, pero les he de confesar que, a pesar de tanto dolor, disfrutaba vivir eternamente, disfrutaba de mi juventud eterna. 


Twitter & Instagram: @tintademane
Tumblr: manelander (La tinta de Mane)

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