sábado, 7 de enero de 2017

Numen

"En la angustia, en la locura, en la
enfermedad del enamoramiento, en
el oscuro lago del duelo, de los duelos,
ahí me encontré y me bañé en aguas
llenas de sombras y pánico, y las bebí, 
y me gustó."
Mane



Y pasa un día, y pasa otro, otro más. Uno oscuro, uno radiante de luz, uno vacío, otro rebosante. Pasan los días, un tras otro, todos distintos; falto de luz, después brillante como el sol. Tengo un día maravilloso y le continúa otro tremendamente desastroso. A veces vivo días crueles, días hirientes y agresivos, hostiles conmigo, ansiosos por lesionarme. Tengo días reparadores, que me sanan, que me curan, me reconstruyen. Los peores son los que están llenos de angustia, de frustración por no poder hacer mi voluntad, por no poder controlar el mundo a mi antojo caprichosamente; me ahogo en esos días, me asfixio y me roban el sueño con hambre y desesperación. Soy víctima de los días, de las horas, del paso del tiempo, del paso de los segundos. 

Un sol, otro sol, una luna, otra, otra más. Cerrar los ojos, después perderme en mi mar de sueños, luego abrirlos y comenzar a vivir el día nuevamente. Extraigo el numen de todos lados. La vida misma es una fuente de inspiración gigantesca e infinita. Cómo podría yo dejar de escribir si me encuentro inundado de letras eternamente, en una constante inagotable. Porque entre mis lineas van incluidos los hombres que piden limosna en las calles por donde paso cada día para llegar a la escuela, la mujer que me vendió el ticket del subterráneo, los mensajes que recibí en el transcurso del día, el calor de las tardes, el frío de las noches, mi mundo interno y también el externo. Van mis ansiedades, mis placeres y todos mis orgasmos, escribo motivado por mis pensamientos, las imágenes que me producen encanto, los sonidos que me deleitan y los sabores que me hacen suspirar. Todas mis frustraciones van incluidas, mis tragedias, mis dramas, mis llantos y mis penas. Va mi cuerpo anexado a mis letras, algo de mis ojos, de mis manos y de mis piernas. 

Numen aquí, numen allí, numen en todo. Mares enteros de inspiración, de estímulo, de impulso. Me inspiran los árboles, los ríos, los aires invisibles, los aires cargados de arena y hojas secas. Me inspira el tiempo, cuando es lento, cuando es rápido, cuando es estático. Numen en mi aliento, en un beso, en el sexo, en el aroma de otra piel. Encuentro y me encuentro en todas las cosas, en todos los tiempos, en todos los momentos y en todas las personas. Numen en la mente, en el corazón y en los instintos. Numen mío, numen desde mí, numen para ti. 


Twitter & Instagram: @tintademane
Tumblr: manelander (La tinta de Mane)

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