martes, 25 de julio de 2017

Strawberries

La mordí y su jugo me inundó la boca al instante; era agridulce, mi sabor favorito. No podía encontrar un rojo más brillante, ni siquiera la rosa más roja o la sangre más escarlata podrían igualársele. Estaba sentado en una playa, al sur del país, solo, observando las olas formarse y deformarse en la alfombra gigante del mar turquesa. Cada vez que mordía una fruta, cada vez que sentía su jugo en mis labios, un recuerdo se me venía a la cabeza. Llevaba ya varios días en aquel lugar, llevaba mucho tiempo haciendo muchas cosas en mi vida; permanecer, construir, quedarme, todo en mi vida ahora era mejor en muchos sentidos. 

Así como mordía y devoraba aquellas fresas, llevándolas a su final, así habían terminado muchas cosas en mi vida que antes pude disfrutar, como el sabor de las fresas en mi paladar. La vida es misteriosa, extraña, las personas lo son también. Pensé en todos los "amigos" que nunca fueron en verdad amigos, que nunca fueron siquiera humanos, que fueron tanto, menos personas con alma, personas reales; mis fresas tenían más alma que ellos. No quise juzgar a nadie, yo también cometí muchos errores en el pasado, no me arrepiento de nada en realidad. No les deseo cosas buenas a aquellas personas de mi pasado, pero tampoco les deseo cosas malas, no les deseo nada, que sigan sus vidas así como yo sigo con la mía, así como yo como mis fresas que ellos coman las cosas que les gustan. 

Ojalá tuviera más momentos a solas como ese momento. Pensé en la mujer que me vendió las fresas en la avenida de puestos ambulantes; tenía dos hijos pequeños según pude ver. Comer fresas es una experiencia relajante; no es como comer kiwi, el kiwi  te  vuelve eufórico, la manzana causa insomnio y los duraznos te ponen sentimental. Yo preferiré siempre las fresas, así, naturales. Prefiero el mar, el mar turquesa, el sol, el sol brillante, y a ti, a ti viviendo en mi corazón, recordando tus besos y las sonrisas que me brotan cuando estoy contigo. Prefiero pensar antes de actuar, prefiero pensar durante mi actuar y pensar después de lo actuado; pensar en comprar las fresas a esa mujer con dos hijos, pensar mientras las muerdo y miro la espuma de las olas del mar, pensar cuando se terminen y ya no tenga más que comer y deba volver al hotel, quizá por una piña colada o una copa de champán con una cereza dentro; si bebo la piña el mundo me parecerá gracioso y reiré y reiré, si muerdo la cereza juro que iré corriendo a buscarte para besarte y llevarte a mi cama, porque eso hacen las cerezas. 



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